°
Por Alicia Vidal
°
Hoy en el Suplemento Sí de Clarín apareció una nota que enseguida me hizo acordar a una entrevista que hice a un inventor local. En ambos casos salta a la vista el tema de los ladrillitos.
°
En la nota que hice en marzo de 2011 Luis Pittau, de Emium, relataba cómo se pueden convertir unos simples envases de bebidas en objetos encastrables multipropósito.
°
O sea, luego de beber un jugo, por ejemplo, se podía guardar el envase para reconvertirlo en un juguete, un mueble o hasta se podía realizar una vivienda. Y todo con forma de ladrillitos.
°
Bueno, ahora descubrí que desde Italia, la gente de Flusso Creativo, también anda con una idea parecida, pero esta vez para los tachos de basura.
°
En este caso se presentan contenedores de residuos con encastres que luego se pueden utilizar para construir objetos lúdicos.
°
La moda del ladrillito para armar y desarmar parece que hoy se ha convertido en una solución para el reciclado, con el aditamento que además tiene una función lúdica muy saludable también.





Pero, en la era de las redes sociales y con el auge del compartir también han surgido iniciativas que apuntan a generar “
°




°






En Argentina, la industria del envase y del embalaje representa el 1,5% del PBI y está presente en cada aspecto de la vida diaria. Cada 2 años esta industria se da cita en la exposición que organiza el Instituto Argentino del Envase. 

Por tercer año consecutivo, la Cámara de Comercio e Industria Franco-Argentina (CCIFA) organiza 