Cuando nuestra Torre se derrumba, lecciones del Tarot para tiempos de Pandemia Coronavirus

Por Alicia Vidal

Esta circunstancia que estamos viviendo en tan especial que me permito más que nunca entremezclar todos mis intereses, mis saberes, mis inquietudes, mis creaciones y mis creencias.

Me identifico más con las búsquedas que con las certezas y en estos últimos años he incursionado de manera muy fuerte e intensa en el estudio de disciplinas ligadas al lenguaje simbólico, como el tarot y la astrología. De allí nació el libro  “Del Loco al Héroe: la ventura del Tarot” que también armé con formato audiolibro.

Recorrer los 22 arcanos mayores que conforman el corazón del Tarot es como circular y transitar por diferentes circunstancias que nos tocan atravesar a los seres humanos. Al hacer una lectura hay referencias a vivencias pero casi siempre tienen una escala y una resonancia individual. Es realmente extraordinario atravesar experiencias tan diseminadas y expandidas a nivel global. Esto hace que la significación de cada arcano me resuene de un modo contundente. Es más palpable porque su mensaje es categórico.

La Torre es una de esas cartas que con el andar del conocimiento del Tarot sabemos que conlleva cambios fuertes y no queridos ni esperados tal vez, o más bien, desoídos. Lo primero que vino a mi mente con la cuestión de la Pandemia del Coronavirus fue El Colgado, tal como lo compartí en otro artículo, quedamos frenados, paralizados. Pero ahora, me resuena La Torre. Se nos cayó «la estantería», se nos rompió nuestra «caja de cristal». Paradójicamente, se nos quebró nuestra casa en términos simbólicos, al tiempo que nuestra defensa es quedarnos en casa en lo concreto.

La clave de La Torre es que no se puede volver al mismo lugar. Aunque querramos volver a La Torre (alqunos podrían decir la famosa «zona de confort») tal como era ya no podremos hacerlo. O cambió La Torre o cambiamos nosotros, pero algo cambió. Está claro aquí que no se trata de algo físico sino de una cuestión simbólica, el espacio pasa más por un esquema de valores y prioridades que por una dimensión tangible. Y justamente, este arcano que se asocia también a un hábitat a una casa lo vinculo a este momento, donde debemos quedarnos en casa para salvarnos. Pero ya no se trata de «la casa» de siempre. Esta cuarentena nos hace vivir en nuestra casa de un modo diferente, aún para quienes practicamos desde hace mucho el homeoffice.

Me resuenan también letras de canciones como Ya no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja de Canciones para Julia. 

Les comparto la sección La Torre de mi libro “Del Loco al Héroe: la ventura del Tarot” 

«La Torre es una carta que genera múltiples interpretaciones. Incluso no hay unanimidad acerca del propio nombre, para algunos se llama Casa Dios y esto tiene una connotación muy fuerte que nos lleva a las asociaciones con lo bíblico. Se la puede ver como la caída o la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, o como la Torre de Babel, que provocó la ira de Dios manifestada en la creación de múltiples lenguas impidiendo su conclusión, o como la destrucción del Templo del Rey Salomón, reflejado en una de las figuras que aparecen coronadas en la carta junto a su constructor, el masón Hiram. También hay diferencias notables en la representación gráfica de este arcano. En algunos mazos se trata de dos figuras masculinas, incluso uno aparece coronado, en otros, es una pareja, y no siempre queda claro si se caen o se escapan y para algunos la Torre no tiene puerta y hasta está circundada de agua pudiendo representar un faro. No obstante las múltiples versiones, en todas se asocia con un quiebre, una ruptura que cae como un rayo. La Torre sacude nuestras zonas de confort, nuestras creencias y vínculos y relaciones. Implica un cambio obligado. Produce una caída e irremediablemente sobreviene la confusión y el miedo. Probablemente queremos volver a la Torre pero ya no es posible: estamos obligados a salir. O nos quedamos penando por no poder volver al statu quo o asumimos la necesidad del cambio y se viabiliza un proceso de transformación, liberándonos de viejas y anquilosadas estructuras. También puede describir la ruptura de esquemas inconscientes que irrumpen en algunos casos de manera abrupta, caótica e inesperada, forzándonos a una revisión consciente que puede poner en jaque nuestro ego.  La propia Torre es para algunos nuestro mundo interior, nuestro cuerpo o nuestras circunstancias, que se ven sacudidas por las aguas del cambio. Habrá que ver en el camino si se puede fluir con la corriente o de lo contrario ser arrastrado por ella hasta el próximo rellano.»

Y aquí va en formato audiolibro

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